Sinergias (I): Cuando el contenido deja de ser lo más importante

No son pocos los proyectos en los que uno termina por darse cuenta de una recurrente paradoja, el contenido termina siendo el accesorio y no el fundamento.

El lema “Content is King” lleva acuñado desde 1996, ¡nada menos que 23 años!. Para que hacernos una idea, no existía el iPhone pero tampoco Google, fundada dos años más tarde. Y durante esta eternidad de tiempo, en términos tecnológicos lo es, todas las mejoras o avances no han hecho más que reforzar esta idea.

Sin embargo, parecemos empeñados en lo contrario, el soporte es el fin y no el medio de transmitir la información. ¿Por qué?.

Hay ciertos detalles significativos en este incoherencia recurrente. Si echamos la vista atrás allá por el 2000, Flash era una tecnología muy extendida en diseño y desarrollo web; uno podía encontrar auténticas maravillas gráficas, llenas de movimiento, interacción; con una cantidad de trabajo abrumadora y orgullo de cualquier portfolio de pro. Sin embargo, ahora Flash ha desaparecido prácticamente del panorama web, ¿qué pasó?, bien, el motivo fundamental vino en 2007 con el primer iPhone y la negativa de Apple a dar soporte. El golpe fue definitivo y Flash de un plumazo dejó de ser un estándar.

Todos hemos parecido asumir que Flash ya no es una herramienta de trabajo para diseñar y desarrollar páginas web.

Más allá de los intereses, el control y las guerras por licencias, cabría preguntarse no tanto si Apple confabuló contra Flash, debido a oscuros intereses, sino por qué y para qué se utilizaba dicha herramienta. ¿Estamos hablando de una tecnología apropiada en cuanto a indexación, consumo de recursos o actualización de contenidos?, ¿Flash facilitaba la accesibilidad de una web?. ¿Realmente una página animada por completo añadía algún beneficio al usuario, o simplemente se trataba de una cuestión visual?.

En realidad Flash es una herramienta muy potente de animación, y la inclusión de actionscript degeneró en su abuso. Si algo no se podía resolver o no existía con HTML, CSS o Javascript, entonces Flash era la solución. Si queríamos sorprender al cliente, Flash era la solución. Si queríamos un premio, Flash era la solución. Si queríamos mostrar nuestras capacidades, Flash era la solución. El resultado parecía lo más importante sin reparar en todas sus consecuencias o su buen uso; pero lo más inquietante, ¡funcionaba!.

Han pasado ya 12 años y el escenario, el paradigma sigue siendo en esencia muy parecido. Cabría preguntarse si cuestiones tan importantes como la usabilidad o la accesibilidad forman parte activa en los proyectos, desde su inicio, o por contra son suplementos al producto final cuando ya está definido y prácticamente desarrollado. Siendo este el caso, en realidad poco hemos avanzado, de nada sirve pensar, por ejemplo, en el SEO si los contenidos básicos o la propia estructura de la información son comparsas, supeditadas a un diseño atractivo o al mero clic a toda costa.

Y es que no podemos olvidar que si no llega a ser por Apple y por los móviles, a día de hoy muchas páginas web estarían pensadas y desarrolladas en Flash.

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